LA CEREMONIA DE LA BENDICION DE LA MADRE
(Blessingway)
por Alison Bastien CPM

(Publicado originalmente en la revista Midwifery Today, primavera de 2005)

 

       Todas somos bendecidas. Estar presente en este mundo es, de por sí, una bendición. Últimamente, la vida va tan aprisa y la gente se preocupa tanto en lo material,  que se nos olvida lo bonito de las bendiciones.

     Cualquier persona puede dar una bendición. Cualquier persona la pueda recibir. Se nos olvida que cada quien lleva en su corazón algo muy bonito para compartir. Por eso y más, quisiera compartir esta idea para que se difunda con cariño a las que se inspiran.  En vez de o agregado a, un “baby shower”, en donde la gente regalen cosas materiales y el enfoque es iniciar a la maternidad como otro etapa de consumismo, la Bendición de la Madre es en donde regalamos deseos de nuestro corazón.

   Por lo mismo, se hace entre nos, la gente conocidas de la madre. No se vende. No se compra. Se regala, algún amistad de la embarazada se lo ofrece o se pide.

 

 

La Bendición es una alternativa al baby shower. Está enfocada en honorar la transición a la maternidad y a la experiencia del umbral del parto. La ceremonia evolucionó o fue inspirada por una ceremonia Navajo con el mismo nombre, en honor a Mujer Cambiante (una deidad de la creación), o Mujer Araña (diosa de a creación y tejedora de destinos), la cual se usaba en cualquier transición importante en la vida de la mujer. La ceremonia Navajo dura de dos a cuatro días, y aunque la Bendición descrita aquí es un intento similar, es única perteneciente a la cultura Navajo.

 

Nuestra Bendición adaptada varía de mujer a mujer, pero el formato básico es el siguiente: La mujer embarazada invita a que asistan mujeres importantes para ella, amigas y/o parientes. Usualmente, sólo asisten mujeres, pero esto es elección de la embarazada. Puede que es grupo mixto, o solo su familia, o que sea algo de la pareja. Los he visto con círculos íntimos de 5 o 6 personas, los he visto con grupos de 25 personas, pero como vamos en rondas y cada participante aporta algo, hay mucho libertad en adaptar el formato al tiempo y interés del grupo. Cuando hay muchos bebes presentes, por ejemplo, es mejor hacer la ceremonia más corta y con menos palabras porque los bebes se impacientan.

      A los o las invitadas se les pide que lleven cualquiera o todos de los siguientes elementos: un “regalo del corazón” (un poema, canción o regalo hecho a mano), una vela, una cuenta o chaquira, o tal vez un platillo. Mientras van llegando los invitados se les sirve té de ortiga o frambuesa, y una vez que hayan llegado todos…

 

Primero, la anfitriona explica el propósito de la ceremonia, y después a cada quien se hace una “limpia” a cada una de los invitados antes que entran a sentarse en círculo. En la “limpia”, se pasa una varita de hierbas especiales como la salvia o artemisia, o un incienso de copal, o incienso en un sahumerio. En lugar de que sólo sea una persona la que hace esto, es lindo pedir que cada persona limpie a la que está detrás de ella. Esto crea un espacio sagrado y armonioso con todos igualmente purificados de sus pensamientos y asuntos diarios.

 

1. La mujer embarazada es guiada a su silla (o su trono, ya que ella es la reina del día), la cual está decorada con flores, y un semicírculo de flores es colocado alrededor de sus pies. Una corona de flores (hecha anticipadamente) se coloca sobre su cabeza, recordándole que la palabra “corona” esta relacionada a “Crono”, la anciana sabia, la cual viene de la raíz “Kronos”, o tiempo, y que la llegada del bebé es otro tipo de coronación, llegando en su forma y sabiduría en su tiempo adecuado. La corona es también el séptimo chakra, o la puerta al despertar espiritual y ha simbolizado bendiciones y poder divino en muchas culturas.

 

2. Se explica que las mujeres están presentes para honrar a su hermana Mujer Cambiante, pasando de doncella a madre en la trinidad de doncella, madre y anciana. Cada persona ha venido a formar un círculo de amor y relación. Por esta razón, a las participantes se les pide que una por una tome de una bolsa un listón colorido, y hacer una trenza en el cabello de la futura mamá, mientras explican cuando y donde la conocieron, y algo que admiran de ella.

 

3. En esta parte o antes de ésta, una variante que se puede hacer es: cada participante se puede presentar a través de su línea materna: “Yo soy ___________, hija de _______________, nieta de __________________, madre de _______________, y soy tu hermana”. Después de que todas las amigas hayan trenzado el cabello con sus listones e historias de conocimientos, experiencias compartidas y cumplidos, nos tomamos un momento para admirar.

 

4. Este puede ser un momento de risa, silencio, o una canción. Después la anfitriona explica que el segundo regalo es el de la receptividad. Para muchas mujeres, la Bendición es una rara ocasión donde una mujer puede ser mimada y bañada en buenos deseos, y este estado de receptividad es un recordatorio de que ella no es sólo alguien que da vida, pero también alguien que recibe. Cinco mujeres se ofrecen para representar las cinco direcciones y realizar el ritual de aseo. A la mujer embarazada se le pide que elija que aceites y aromas prefiere, y las mujeres toman sus lugares, una en la cabeza, otra a los pies, y una en cada mano, masajeando suavemente, cepillándole el cabello, lavando sus pies en una pequeña tina con agua de rosas y aceites aromáticos.

 

5. La tina para los pies :es entonces vaciada y rellenada con harina de maíz. La partera, o su madre si está presente, lava y masajea los pies con la harina. Esto simboliza su unión con la Madre Tierra (Madre del Maíz, Pachamama, Gaia, etc) lo que ayuda a asentarla, y prepararla para el futuro viaje. (Opcion: Mientras esto pasa, la mamá de la mujer embarazada, si está presente y es apropiado, nos regala la historia de cuando nuestra mujer embarazada nació.)

 

6. Las Cuentas: Se va pasando un cordón y cada invitada ensarta la cuenta que ha llevado en un collar o pulsera para la madre, para que la use durante el parto para mantener sus energías con ella. Pueden, en este instante, decir en voz alta una cualidad o energía que deseen regalarle para este momento. La madre lo lleva puesto como un collar en el trabajo de parto, y/o se le regala como juguete arriba de la cuna después a su bebe.  (Opción: que alguna amiga apunte los nombres, tipo de cuenta, y el deseo que regalo cada participante en una hoja para que después la madre le pueda compartir con su hijo/  de quien y que fue)

 

7. Tejiendo la red: Reconociendo toda nuestra conexión en este punto, y como conociéndonos una a la otra por medio de esta misma madre embarazada y su bebé se ha creado un nuevo círculo, una nueva red o nido de conexión. Una bola de estambre rojo es lanzada de una mujer a otra, hacia lados opuestos del círculo y cuando cada mujer lo recibe, la enreda alrededor de su muñeca para formar una pulsera. Antes de lanzarla a la siguiente mujer al otro lado, ella ofrece otro regalo, el regalo de algo que pueda necesitar ahora, (amor, paciencia, etc). Otra opcion es cada quien vocaliza algo que se le queda de la embarazada a ellas, algún calidad que les ha compartido. Cuando todas estemos unidas por el estambre, nos levantamos y admiramos la red que se ha creado. Después, la futura madre va de mujer en mujer cortando el estambre mientras cada mujer sostiene su pulsera. Todas acordamos mantener la pulsera en nuestras muñecas hasta que la mujer haya dado a luz a salvo. Esto funciona como una oración diaria y un recordatorio de nuestros mejores deseos para ella, y a su vez la madre tiene un recordatorio de la red de conexión invisible de todas sus amigas en su muñeca.

 

8. Algunas opciones artísticas si el círculo es pequeño y si hay suficiente tiempo y ganas…

 

Hacer un modelo del vientre de la mujer embarazada, o pintar uno hecho previamente.

 Usando pintura lavable de henna, todas decoran el vientre de la futura mamá.

Todas las mujeres pueden decorar playeras de algodón para recién nacido o mamelucos con plumones o pintura para telas.

Se pasan pedazos cuadrados de algodón y todas los decoran con plumones de color o pintura para tela, para hacer una colcha para bebé o una bandera de oración.

 

9. Manteniendo la flama encendida: Cada mujer escoge una vela votiva (o una que haya traído) y cada una enciende su vela por turno, cuando el sol se está ocultando, al mismo tiempo que regala un atributo o cualidad que a ella le gustaría compartir a la mujer que va a dar a luz, por ejemplo, “Deseo para ti… paz… que estés libre de miedo, etc”.  Todas se sientan por un momento en silencio contemplando el círculo de luz de las velas, después, las velas encendidas se colocan en una tina o en un tazón, y después la futura mamá las apaga para esperar encenderlas  de nuevo cuando está dando la luz, convocando la chispa del espíritu de cada mujer que está con ella en el parto y nacimiento para darle la bienvenida al bebé.

 

10. Ahora, la mujer embarazada toma su turno para hablar, decir un poema, agradecimiento u oración.

 

11. Las participantes cierran tomándose de las manos, en silencio o con una canción, después se separan para disfrutar de una comida. Normalmente hay mucha risa y lágrimas en las Bendiciones. Parte de su belleza es que cada participante se va sintiéndose bendecida también. El ofrecer esta ceremonia a una mujer embarazada tiene un valor especial cuando la futura madre es particularmente vulnerable, si está en una situación o relación difícil, o parece estarle costando trabajo formar un vínculo con su bebé o la idea de ser mamá. Algunas veces se crea esa sensación extra de seguridad y respeto necesarios que necesita para pasar por su transición con gracia y alegría. Siento que es también un regalo importante para las comunidades, y para otras mujeres de todas las edades e intereses que son invitadas a asistir. Les recuerda a las mujeres que todas somos sagradas y que todas somos capaces de bendecir y ser bendecidas, y sabiendo esto, toda la comunidad se enriquece.